Un buen régimen del cuidado de la piel es esencial para una piel hermosa libre de aceite, espinillas y manchas. En especial esto es importante para las adolescentes ya que son más propensas a tener este tipo de problemas.

Pero espera un momento ¡no hay nada de qué preocuparse! Una rutina efectiva del cuidado de la piel es fácil de implementar, sólo necesitas los productos adecuados para tu tipo de piel y las técnicas correctas para ello.

En esta ocasión hablaremos de cómo mantener tu piel hidratada durante esta temporada. Estamos a mitad del otoño y ya sentimos los efectos del clima sobre la piel. ¿Has notado que tu piel está más seca últimamente? ¡A eso es a lo que nos referimos!

Quizá pienses que la solución es ponerte una crema más gruesa para aliviar esa parte de la piel que se te está descarapelando pero la verdad es que ese tipo crema tampoco ayuda mucho a mantener tu frente libre de grasa y espinillas.

¿Entonces qué hacer? He aquí las mejores formas de hidratar tu piel para que permanezca y luzca fantástica hasta el fin del invierno.
Lo primero es mantener tu piel lo más libre posible de productos pesados. Con esto queremos decir que debes remover cualquier maquillaje antes de irte a acostar y lavar tu cara con un limpiador ligero.

No es necesario que repitas el procedimiento por la mañana ya que no quieres remover todos los aceites naturales de tu piel que te permiten mantenerte hidratada. Si mantienes tu cara limpia no tienes que preocuparte por las espinillas.

Para que tu humectante realmente haga lo  propio es necesario remover las células muertas de la superficie de la piel. Una vez a la semana usa un exfoliante suave para deshacerte de esa capa de células muertas. Ahora sí tu humectante puede penetrar en tu piel.

Echa un vistazo a la etiqueta de tu humectante. Los ingredientes como el petrolato e incluso algunos aceites naturales como el de coco pueden resultar muy grasosos y tapar los poros. Escoge un humectante que contenga glicerina o ácido hialurónico los cuales retienen el agua en tu piel ayudándola a mantenerse suave y tersa.

Evita usar demasiado producto en tu piel. Aunque parezca que necesitas aplicarte capas y capas de crema, más producto no significa mayor hidratación. De hecho, si usas demasiada crema o humectante, tu piel no será capaz de absorber todo dejando el exceso en la superficie de tu cara sólo para hacer que esta luzca grasosa.  Empieza aplicando una pequeña cantidad con la punta de tus dedos y ve aplicando más conforme sea necesario.

La mayoría de las chicas cometemos el error de empezar a aplicar el humectante en el centro de la cara y de ahí esparcirlo hacia los lados. En realidad esto lo que hace es dejar la mayor cantidad de producto en la zona T la que es más propensa a verse brillosa. Para evitar esa apariencia grasosa primero aplica el humectante alrededor de tu cara y de ahí llévalo hacia adentro.

Otro consejo es que durante los meses fríos en los que la piel tiende a secarse más, agregues unas gotas de aceite facial por encima de tu humectante. Además de aumentar la humectación ayuda a sellar tu piel para mantenerla sana e hidratada. Recuerda que sólo son unas gotitas en los lugares más secos de la piel.

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